Toyota Celica GT-Four ST165

El Toyota Celica GT-Four ST165 fue el primer integrante de la genealogía GT-Four. Toyota lo lanzó en Japón el 1 de octubre de 1986 como la versión de máximas prestaciones del Celica, combinando por primera vez en esta familia un motor 3S-GTE turbo de 2,0 litros con tracción integral permanente.

El ST165 estableció una fórmula que Toyota mantendría posteriormente en los ST185 y ST205: cuatro cilindros turbo, sistema 4WD, carrocería Celica y una estrecha relación con el programa de rally de Toyota Team Europe.

Dentro de Generaciones del Toyota Celica GT-Four, el ST165 representa por tanto la primera de las tres grandes etapas de la familia.

El origen del primer Celica GT-Four

El ST165 nació sobre la cuarta generación del Toyota Celica.

Aquella generación, presentada en Japón en 1985, había supuesto un cambio importante para el modelo: Toyota abandonó la tradicional configuración de motor delantero y propulsión trasera del Celica para adoptar una plataforma de tracción delantera. La carrocería también evolucionó hacia un liftback de líneas aerodinámicas, suspensión independiente y faros escamoteables.

Sobre esa nueva base Toyota desarrolló un automóvil considerablemente más especializado.

El GT-Four no utilizaba simplemente un motor más potente. La incorporación del 3S-GTE y de un sistema de tracción integral permanente exigió adaptar transmisión, suspensión y otros elementos del chasis a unas prestaciones muy superiores.

Toyota lo presentó precisamente como el modelo superior de la gama Celica.

El motor 3S-GTE del ST165

El elemento mecánico central del ST165 era el 3S-GTE.

Se trataba de un cuatro cilindros de 2,0 litros con doble árbol de levas, 16 válvulas, inyección electrónica y turbocompresor. Toyota partió del motor deportivo 3S de 16 válvulas y añadió su propio sistema de sobrealimentación, intercooler y colector de escape específico.

En la especificación japonesa presentada en 1986, Toyota declaraba:

  • 185 PS JIS net de potencia máxima;
  • 24,5 kg·m de par máximo;
  • turbocompresor Toyota;
  • intercooler refrigerado por agua.

Estas cifras no deben considerarse automáticamente universales para todas las unidades ST165. Las especificaciones y métodos de medición podían variar según mercado.

La evolución técnica del propulsor dentro de esta familia se desarrolla en Motores del Toyota Celica GT-Four, mientras que su historia global y aplicaciones en otros Toyota pertenecen a la página canónica Motor Toyota 3S-GTE.

Intercooler refrigerado por agua

Una característica importante del primer GT-Four era su intercooler líquido.

La compresión realizada por el turbocompresor incrementa la temperatura del aire de admisión. El intercooler permite reducirla antes de que entre en el motor, mejorando las condiciones de funcionamiento y la densidad del aire.

Toyota optó para el ST165 por un sistema refrigerado por agua.

La solución es especialmente interesante al estudiar posteriormente la genealogía GT-Four. El ST185 estándar japonés pasó a utilizar un intercooler de aire, mientras las variantes de homologación y el posterior ST205 recuperarían sistemas refrigerados por agua.

El ST165 ya mostraba, por tanto, uno de los principales campos de desarrollo que acompañaría al 3S-GTE durante años: la gestión térmica.

Tracción integral permanente

La segunda característica que definía al ST165 era su sistema full-time 4WD.

Toyota diseñó una transmisión en la que el motor enviaba potencia permanentemente a las cuatro ruedas. El sistema utilizaba un diferencial central para permitir diferencias de velocidad entre los ejes delantero y trasero durante los giros.

El diferencial central incorporaba además un mecanismo de bloqueo.

La finalidad era combinar la motricidad propia de la tracción integral con un funcionamiento adecuado sobre asfalto, evitando el fenómeno de frenado en curvas cerradas que puede producirse cuando ambos ejes quedan rígidamente conectados.

Este planteamiento distinguía al GT-Four de los Celica convencionales y se convertiría en uno de los rasgos fundamentales de la familia.

Un chasis adaptado al 4WD

La suspensión partía de la configuración independiente tipo strut utilizada por el Celica de cuarta generación, pero Toyota revisó geometrías y componentes para adaptarlos al mayor rendimiento del GT-Four.

En el eje trasero, los elementos de suspensión estaban conectados mediante un subchasis. Toyota buscaba mejorar estabilidad, maniobrabilidad y confort pese al aumento de complejidad asociado a la tracción integral.

En la especificación japonesa de lanzamiento se montaban neumáticos Pirelli P600 en medida 195/60 R14.

Frenos, dimensiones, masas y demás especificaciones se desarrollan de forma comparativa por mercado en Ficha técnica del Toyota Celica GT-Four ST165, evitando cargar este subhub con tablas demasiado extensas.

Diseño exterior del ST165

El ST165 conservaba la identidad de la cuarta generación del Celica: carrocería liftback, perfil bajo y faros delanteros escamoteables.

Toyota introdujo varios elementos para distinguir al GT-Four.

El modelo de lanzamiento incorporaba un paragolpes delantero de mayor presencia con faldón integrado, faros antiniebla redondos, molduras laterales específicas y elementos exteriores pintados en el color de la carrocería.

No se trataba todavía del diseño ancho y musculoso que caracterizaría a determinadas versiones del ST185 ni de la carrocería funcionalmente condicionada por el rally del ST205.

El ST165 era visualmente más discreto, pero estableció la identidad de un Celica en el que las necesidades mecánicas comenzaban a tener un peso cada vez mayor.

Interior y posicionamiento dentro de la gama

Toyota no presentó el GT-Four únicamente como una máquina de homologación.

En su lanzamiento japonés lo describió como el Celica de mayor nivel dentro de la gama y prestó atención también al equipamiento y acabado interior. Toyota destacó, entre otros elementos, el uso parcial de cuero genuino en los asientos estándar.

Esta orientación ayuda a comprender qué era realmente el modelo de calle.

El ST165 GT-Four podía proporcionar la base reglamentaria para desarrollar un automóvil de rally, pero seguía siendo un deportivo de producción diseñado para uso cotidiano.

GT-Four, All-Trac Turbo y otras denominaciones

La denominación principal del modelo fue Celica GT-Four, utilizada desde su lanzamiento japonés.

En Norteamérica Toyota empleó el nombre Celica All-Trac Turbo. El archivo histórico oficial de Toyota USA conserva, por ejemplo, unidades identificadas como 1989 Toyota Celica All-Trac Turbo dentro de la cuarta generación.

En la documentación histórica y deportiva de Toyota también aparece la expresión Turbo 4WD asociada a determinados Celica de tracción integral.

Estas denominaciones no representan modelos genealógicamente diferentes.

Celica GT-Four, Celica GT4, All-Trac Turbo y Turbo 4WD deben integrarse dentro del mismo silo cuando se refieren a esta familia, teniendo siempre en cuenta las diferencias reales de cada mercado.

Diferencias de fechas según mercado

El GT-Four apareció primero en Japón en octubre de 1986.

La comercialización internacional no comenzó simultáneamente.

Toyota GB sitúa el GT-Four de cuarta generación en el mercado británico entre 1988 y 1990 y documenta para aquel modelo británico un motor turbo de 2,0 litros con 185 bhp.

Toyota USA conserva a su vez documentación del Celica All-Trac Turbo de esta generación bajo el model year 1989.

Por ese motivo, afirmar simplemente que “todos los ST165 son 1986-1989” puede resultar engañoso cuando se estudia el modelo a escala global.

Japón ya recibió el nuevo ST185 en septiembre de 1989, mientras algunas comercializaciones del ST165 continuaron posteriormente en otros mercados.

El ST165 y Toyota Team Europe

La importancia histórica del ST165 aumentó considerablemente cuando Toyota decidió convertirlo en su nueva plataforma internacional de rally.

En septiembre de 1987, Toyota confirmó oficialmente que Toyota Team Europe estaba desarrollando un Celica GT-Four de Grupo A basado en el modelo de producción para disputar pruebas del WRC durante 1988.

La elección estaba directamente relacionada con el cambio reglamentario producido después de Grupo B.

Grupo A había pasado a convertirse en la máxima categoría del Campeonato Mundial de Rally, y la combinación de motor turbo y tracción integral del GT-Four proporcionaba una base adecuada para enfrentarse a los nuevos rivales.

El ST165 de calle y el ST165 de competición estaban relacionados mediante homologación, pero sus especificaciones eran muy diferentes.

El ST165 de rally no era un GT-Four estándar

Toyota Team Europe transformó la base homologada en un automóvil desarrollado específicamente para competición.

El coche de Grupo A recibía preparación de motor, transmisión, diferenciales, suspensión, frenos, seguridad y chasis dentro de lo permitido por el reglamento.

Por tanto, no es correcto presentar un ST165 de rally como un GT-Four de producción al que simplemente se añadieron adhesivos, una jaula y mayor potencia.

El desarrollo y los resultados de esa máquina pertenecen a Toyota Celica GT-Four en competición.

Debut en el WRC

Toyota comenzó a competir con el ST165 de Grupo A durante 1988.

El nuevo coche necesitó un periodo de desarrollo antes de ser capaz de luchar regularmente por las victorias frente a los modelos que ya dominaban el campeonato. Toyota Gazoo Racing sitúa su debut a mediados de aquella temporada.

El gran punto de inflexión llegó en 1989.

Juha Kankkunen consiguió en el Rally de Australia la primera victoria del Celica GT-Four ST165 en el Campeonato Mundial de Rally. Toyota sitúa oficialmente ese triunfo en septiembre de 1989.

El GT-Four había demostrado por primera vez que podía ganar al máximo nivel.

Carlos Sainz y el título mundial de 1990

El mayor éxito deportivo del ST165 llegó al año siguiente.

Carlos Sainz disputó la temporada 1990 con Toyota y consiguió cuatro victorias al volante del GT-Four. Entre ellas estuvo el 1000 Lakes Rally de Finlandia, donde se convirtió en el primer piloto no nórdico que lograba ganar la prueba.

Sainz terminó la temporada como campeón mundial de pilotos.

Era el primer Campeonato Mundial de Rally conseguido por un piloto de Toyota y el primer título de pilotos obtenido con el Celica GT-Four.

Este resultado convirtió al ST165 en un automóvil decisivo para la historia deportiva de la marca, aunque Toyota todavía tendría que esperar al ST185 para conquistar el campeonato de constructores.

Del ST165 al ST185

Cuando el GT-Four alcanzó su madurez deportiva, Toyota ya había preparado su sucesor.

La quinta generación del Celica apareció en Japón en septiembre de 1989 y con ella llegó el nuevo Toyota Celica GT-Four ST185.

El ST185 conservó la arquitectura básica creada por el ST165:

3S-GTE, turbo, tracción integral y carrocería Celica.

Sin embargo, evolucionó prácticamente todas las áreas importantes.

La versión japonesa inicial pasó a 225 PS, adoptó un turbocompresor twin-entry con turbina cerámica, intercooler de aire y un diferencial trasero sensible al par.

Así, el ST165 no fue sustituido porque su concepto hubiera fracasado.

Fue sustituido precisamente porque la fórmula había demostrado suficiente potencial para seguir desarrollándose.

La importancia histórica del ST165

Dentro de la genealogía GT-Four, el ST165 ocupa una posición que ningún sucesor puede reemplazar.

Fue el primer Celica GT-Four de producción.

Estrenó el 3S-GTE dentro de la familia.

Introdujo la tracción integral permanente que posteriormente definiría a ST185 y ST205.

Proporcionó a Toyota Team Europe una nueva base de Grupo A.

Consiguió la primera victoria WRC del GT-Four en 1989.

Y permitió a Carlos Sainz conquistar el Campeonato Mundial de Pilotos de 1990.

El ST185 conseguiría más títulos y el ST205 alcanzaría un nivel técnico superior, pero ambos fueron evoluciones de una arquitectura establecida por el ST165 en 1986.

Conclusión

El Toyota Celica GT-Four ST165 fue el automóvil que creó la fórmula GT-Four.

Presentado en Japón en 1986, combinó el Motor Toyota 3S-GTE turbo de 2,0 litros con un sistema de tracción integral permanente dotado de diferencial central, dentro de la cuarta generación del Celica. En Japón desarrollaba inicialmente 185 PS, mientras las especificaciones y fechas de comercialización variaron según mercado.

Su importancia va mucho más allá de sus cifras. El ST165 proporcionó a Toyota la plataforma necesaria para entrar en la nueva era de Grupo A con un coche turbo y 4WD. La primera victoria mundialista llegó en Australia en 1989 y Carlos Sainz consiguió con él el título mundial de pilotos de 1990.

El posterior Toyota Celica GT-Four ST185 evolucionaría motor, transmisión y chasis hasta convertir al GT-Four en campeón de constructores, pero la arquitectura y la identidad de toda la familia habían quedado establecidas con el ST165.

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