Historia del Mitsubishi Galant VR-4

La historia del Mitsubishi Galant VR-4 comenzó como parte de una etapa en la que Mitsubishi estaba trasladando la tracción integral desde los vehículos todoterreno hacia turismos capaces de combinar prestaciones, estabilidad y uso diario. El resultado fue una berlina deportiva técnicamente ambiciosa que primero se convirtió en arma de rally y después evolucionó hacia una fórmula muy diferente basada en motores V6 biturbo.

Entre el primer Mitsubishi Galant VR-4 E39A y el posterior Mitsubishi Galant VR-4 EC5A hubo un cambio profundo. El modelo pasó del cuatro cilindros 4G63 y una estrecha relación con el Grupo A a los 6A12TT y 6A13TT V6 biturbo, mientras el Mitsubishi Lancer Evolution asumía el papel de principal plataforma de competición de la marca.

El contexto previo al Galant VR-4

Durante la década de 1980 Mitsubishi amplió rápidamente su experiencia con sistemas 4WD. La marca había trabajado con tracción integral en vehículos como el Forte y el Pajero, pero uno de los pasos decisivos para los turismos llegó en 1986, cuando desarrolló un sistema full-time 4WD con diferencial central que permitía utilizar la tracción integral también sobre asfalto sin los inconvenientes característicos de los sistemas 4WD conectables más antiguos.

Ese desarrollo encajó con el proyecto de la sexta generación del Galant, lanzada en Japón en octubre de 1987.

Mitsubishi concibió aquella generación como un escaparate tecnológico. Además de una carrocería completamente nueva, los modelos 4WD reunían diferentes sistemas bajo la denominación Active Four: motor DOHC de cuatro válvulas por cilindro, full-time 4WD con diferencial central y acoplamiento viscoso, suspensión independiente en las cuatro ruedas, dirección a las cuatro ruedas y ABS en las cuatro ruedas.

La variante que llevaría esa combinación hasta sus máximas consecuencias sería el VR-4.

1987: nace el Mitsubishi Galant VR-4

Mitsubishi lanzó el Galant VR-4 en diciembre de 1987, poco después de la presentación de la sexta generación del modelo.

Su elemento mecánico central era el 4G63, un cuatro cilindros DOHC de 1.997 cm³ equipado con turbocompresor e intercooler. Mitsubishi documenta 205 PS a 6.000 rpm para la primera especificación japonesa de lanzamiento.

Sin embargo, la importancia histórica del Mitsubishi Galant VR-4 E39A no se explica únicamente por su potencia.

El automóvil reunía el 4G63 turbo con full-time 4WD, 4WS y una concepción del chasis que trataba la tracción y la estabilidad como partes de un mismo sistema. Mitsubishi considera actualmente el Active Four del Galant VR-4 de 1987 uno de los puntos de partida de la filosofía de control integral que posteriormente evolucionaría hacia sistemas más avanzados de la marca.

Era una berlina deportiva, pero también una plataforma especialmente adecuada para un nuevo proyecto de competición.

El Grupo A cambia la historia del VR-4

A finales de los años ochenta, las reglas del Grupo A exigían que los vehículos de rally conservaran una relación mucho más estrecha con modelos de producción que durante la anterior época del Grupo B.

Mitsubishi encontró en el Galant VR-4 una base adecuada para regresar al Campeonato Mundial de Rally. Su motor turbo, la tracción integral y la arquitectura general del automóvil permitían desarrollar un vehículo competitivo partiendo de una berlina homologada para carretera.

En 1988 la compañía organizó dos estructuras: un equipo oficial destinado principalmente a las pruebas europeas del WRC y una estructura semi-oficial orientada hacia Asia-Pacífico con Kenjiro Shinozuka. El Galant VR-4 debutó en una prueba del WRC en Nueva Zelanda, en julio de ese mismo año.

La historia deportiva completa corresponde a Mitsubishi Galant VR-4 en competición, pero aquella entrada en el Grupo A condicionó profundamente la evolución del E39A.

Las primeras victorias mundiales

El potencial del coche empezó a traducirse en resultados durante 1989.

Michael Ericsson consiguió la primera victoria mundialista del Galant VR-4 en el 1000 Lakes Rally de Finlandia. Más tarde, Pentti Airikkala ganó el RAC Rally británico. Mitsubishi había logrado dos victorias durante una temporada en la que solo disputó cuatro pruebas con aquella estructura.

El desarrollo continuó.

En 1990 se introdujo, entre otras evoluciones, un nuevo acoplamiento viscoso de competición para el diferencial central. En 1991 Mitsubishi empezó a utilizar una evolución del Grupo A basada en el modelo de producción actualizado y terminó tercera en el campeonato de constructores por segundo año consecutivo.

Ese mismo año Kenneth Eriksson ganó el Rally de Suecia y Kenjiro Shinozuka venció en Costa de Marfil, convirtiéndose este último en el primer piloto japonés en ganar una prueba del WRC.

El Galant ya había cumplido una función que iba mucho más allá de promocionar una berlina deportiva: estaba proporcionando a Mitsubishi experiencia real con un motor turbo y un sistema de tracción integral sometidos a competición internacional.

Por qué Mitsubishi necesitaba un coche más pequeño

El Galant VR-4 podía competir en el Grupo A, pero su tamaño y peso constituían una desventaja frente a una carrocería más compacta.

Mitsubishi ya disponía de los elementos fundamentales: el 4G63 turbo, un sistema full-time 4WD probado en competición y varios años de experiencia desarrollando transmisiones, diferenciales y chasis para rally.

La siguiente evolución lógica consistía en trasladar esa experiencia a un automóvil más pequeño y ligero.

Así comenzó la transición hacia el Mitsubishi Lancer Evolution.

Mitsubishi explica que el primer Evolution combinó precisamente el compacto Lancer con el motor 4G63 turbo y el sistema full-time 4WD con diferencial central de acoplamiento viscoso que habían demostrado su eficacia en el Galant VR-4 de sexta generación.

Esta relación convierte al E39A en el antecedente técnico y deportivo directo del Evo, pero no significa que ambos modelos formen una única familia.

El Galant VR-4 seguiría evolucionando por un camino propio.

1992: el Galant cede el relevo deportivo

Durante 1992 Mitsubishi ya preparaba el Lancer Evolution Grupo A para debutar en el Rally de Montecarlo de 1993.

Como consecuencia, el desarrollo principal del Galant VR-4 de rally prácticamente se detuvo y su programa se redujo. Aun así, el coche continuó recibiendo modificaciones durante la temporada y Shinozuka volvió a imponerse en Costa de Marfil. Aquella victoria elevó a seis el número total de triunfos del Galant VR-4 en el WRC.

Su última participación mundialista llegó en el RAC Rally de 1992.

La conexión entre las dos épocas de Mitsubishi quedó especialmente clara allí: el Galant se utilizó para probar en condiciones reales el nuevo sistema 4WD previsto para el Lancer Evolution que competiría al año siguiente.

El relevo deportivo estaba completándose.

A partir de 1993, la historia mundialista de Mitsubishi estaría cada vez más vinculada al Lancer Evolution, mientras el Galant VR-4 abandonaba progresivamente el concepto que había definido al E39A.

El E84A transforma el concepto VR-4

El cambio no se limitó a la competición.

En mayo de 1992 Mitsubishi lanzó una nueva generación del Galant y el VR-4 cambió radicalmente de arquitectura mecánica.

El Mitsubishi Galant VR-4 E84A dejó atrás el 4G63 turbo de cuatro cilindros para adoptar el 6A12TT, un V6 DOHC de 2,0 litros con dos turbocompresores e intercooler.

Mitsubishi había iniciado la producción de la familia 6A1 en 1991. Para el Galant y el Eterna de 1992 utilizó variantes 6A11 y 6A12, destacando el 6A12 por introducir una configuración twin-turbo con intercooler dentro de esta categoría de cilindrada.

El cambio de motor fue también un cambio de filosofía.

El E39A había estado profundamente condicionado por su papel como base para Grupo A. Cuando apareció el E84A, esa responsabilidad deportiva estaba pasando al Lancer Evolution.

El Galant podía, por tanto, priorizar otros atributos.

De coche de homologación a berlina deportiva refinada

La nueva generación mantuvo el interés de Mitsubishi por la tracción integral y el control electrónico del chasis, pero lo combinó con una orientación más sofisticada.

En el Galant de 1992 aparecieron tecnologías como el full-time 4WD controlado electrónicamente, dirección activa a las cuatro ruedas e INVECS. Este último sistema coordinaba diferentes funciones del automóvil y adaptaba, entre otros elementos, la lógica de las transmisiones automáticas a las condiciones de conducción.

El VR-4 conservó así su posición como uno de los Galant de mayores prestaciones, pero su razón de ser ya no era la homologación de un coche destinado al WRC.

Esta diferencia es fundamental para entender la genealogía del modelo.

El Mitsubishi Galant VR-4 E39A representa la etapa de rally y desarrollo del 4G63 con tracción integral. El Mitsubishi Galant VR-4 E84A inicia, en cambio, la etapa V6 biturbo y una concepción más próxima a una berlina deportiva sofisticada.

1996: llega el EC5A

En agosto de 1996 Mitsubishi presentó la octava generación del Galant.

La gama volvió a experimentar una renovación tecnológica importante. Mitsubishi introdujo motores GDI en otras versiones, reforzó los sistemas de seguridad y añadió nuevas tecnologías de control dinámico. El VR-4 mantuvo una identidad mecánica propia dentro de esa familia.

El nuevo Mitsubishi Galant VR-4 EC5A utilizó el 6A13TT.

Era un V6 DOHC de 2,5 litros con dos turbocompresores e intercooler. Mitsubishi documenta 280 PS y 37,0 kg·m para la especificación japonesa correspondiente.

El aumento desde los 2,0 litros del 6A12TT hasta los 2,5 litros del 6A13TT consolidó definitivamente el cambio iniciado por la generación anterior.

El VR-4 ya no era un sedán desarrollado pensando principalmente en una homologación de rally. Se había transformado en una berlina de altas prestaciones con un motor V6 biturbo y una importante carga tecnológica.

AYC y la evolución del control del chasis

La generación de 1996 también coincidió con una fase de rápida evolución de los sistemas electrónicos de Mitsubishi.

La documentación histórica de la compañía señala que el Galant incorporaba Active Yaw Control —AYC— y Active Stability Control —ASC— en determinados niveles de equipamiento. En el caso concreto del VR-4, las configuraciones variaron según versión y transmisión, por lo que estos sistemas no deben atribuirse automáticamente a todas las unidades EC5A.

Esta diferenciación es importante porque la historia del VR-4 muestra una tendencia clara.

En 1987, Active Four había reunido soluciones mecánicas y electrohidráulicas como 4WD, 4WS y ABS. Durante los años noventa, Mitsubishi avanzó hacia sistemas capaces de intervenir de forma cada vez más activa sobre el comportamiento dinámico del vehículo.

El EC5A representa la fase más avanzada de esa evolución dentro de la familia Galant VR-4.

El nacimiento del Legnum VR-4

La octava generación también amplió la fórmula más allá de la berlina.

En 1996 Mitsubishi lanzó el Legnum, un station wagon derivado del Galant y desarrollado bajo el concepto de una familiar deportiva y prestigiosa. Compartía buena parte de la plataforma y tecnología de la berlina, aunque utilizaba una carrocería específica con mayor longitud posterior.

La gama incluyó un Legnum VR-4.

Mitsubishi documenta además AYC de serie en esa variante, mientras otros acabados deportivos empleaban configuraciones diferentes de los sistemas de estabilidad y tracción.

El Legnum no constituye una nueva generación del Galant VR-4 ni debe confundirse con el EC5A sedán. Representa la extensión de la fórmula VR-4 a la carrocería wagon estrechamente relacionada con la última etapa del Galant.

De 4G63 a 6A12TT y 6A13TT

La evolución de los motores permite resumir la transformación histórica del VR-4:

Mitsubishi Galant VR-4 E39A
4G63 → 2.0 turbo de cuatro cilindros → fuerte relación con Grupo A y WRC.

Mitsubishi Galant VR-4 E84A
6A12TT → 2.0 V6 twin-turbo → transición hacia una berlina deportiva más refinada.

Mitsubishi Galant VR-4 EC5A
6A13TT → 2.5 V6 twin-turbo → culminación de la etapa de altas prestaciones del Galant VR-4.

No fue, por tanto, una simple sucesión de motores.

El paso del 4G63 a los V6 biturbo coincidió exactamente con la separación entre dos funciones que anteriormente estaban reunidas en el mismo automóvil.

El Lancer Evolution asumió la búsqueda de resultados en rally utilizando la fórmula compacta de cuatro cilindros turbo y tracción integral. El Galant VR-4 continuó desarrollándose como una berlina más grande, potente y sofisticada.

Para las diferencias mecánicas detalladas corresponde consultar Motores del Mitsubishi Galant VR-4.

El final de una evolución

La etapa EC5A fue la culminación del concepto VR-4 dentro del Galant.

Para entonces Mitsubishi disponía de otras familias claramente diferenciadas para representar sus distintas facetas deportivas. El Lancer Evolution se había convertido en la referencia de rally y altas prestaciones de cuatro cilindros, mientras el Galant VR-4 había seguido un camino más orientado a combinar prestaciones, tracción integral, espacio y refinamiento.

Ese cambio explica también por qué la historia del modelo no puede analizarse únicamente desde el punto de vista del E39A.

El primer VR-4 fue fundamental para el programa deportivo de Mitsubishi, pero los E84A y EC5A demostraron que la denominación podía sobrevivir fuera de aquel contexto y representar una clase diferente de automóvil.

El legado del Mitsubishi Galant VR-4

El legado del Galant VR-4 puede dividirse en tres ámbitos.

El primero es deportivo. El E39A permitió a Mitsubishi regresar al WRC, consiguió seis victorias y proporcionó experiencia decisiva en el desarrollo de coches Grupo A con motor turbo y tracción integral.

El segundo es tecnológico. Active Four reunió en 1987 varias soluciones de control del chasis y Mitsubishi reconoce aquel sistema como uno de los antecedentes de su posterior filosofía All Wheel Control.

El tercero es genealógico. Parte de la tecnología que había demostrado su eficacia en el Galant pasó al Mitsubishi Lancer Evolution, especialmente el concepto formado por 4G63 turbo, carrocería de producción y full-time 4WD.

Pero reducir el Galant VR-4 a un simple precursor del Evo sería incompleto.

Después de cumplir esa función, la familia siguió evolucionando durante dos etapas más y desarrolló una identidad propia basada en motores V6 biturbo, sofisticación técnica y prestaciones elevadas.

Conclusión

La historia del Mitsubishi Galant VR-4 refleja una transformación poco habitual dentro de una misma denominación.

El Mitsubishi Galant VR-4 E39A nació en 1987 como escaparate de tecnologías como Active Four, el 4G63 turbo, full-time 4WD y 4WS. Su posterior desarrollo para Grupo A convirtió al Galant en la principal arma de Mitsubishi en el WRC entre 1988 y 1992 y proporcionó parte de la experiencia técnica que desembocó en el Mitsubishi Lancer Evolution.

Cuando el Lancer asumió el programa deportivo, el VR-4 cambió de dirección. El Mitsubishi Galant VR-4 E84A sustituyó el 4G63 por el 6A12TT V6 biturbo, y el Mitsubishi Galant VR-4 EC5A culminó esa evolución con el 6A13TT de 2,5 litros y una nueva generación de sistemas de control dinámico.

Así, el Galant VR-4 comenzó como una berlina estrechamente ligada al rally y terminó como una sofisticada familia de altas prestaciones. Esa evolución —más que cualquier cifra aislada— explica su importancia dentro de la historia de Mitsubishi.

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