El Mitsubishi 4G63 es uno de los motores más importantes de la historia técnica y deportiva de Mitsubishi. Aunque suele asociarse inmediatamente con el Mitsubishi Lancer Evolution, su origen es bastante anterior: pertenece a la familia Sirius 4G6, cuya producción comenzó en 1979, y la variante 4G63 de 2,0 litros fue incorporada a la gama en 1980. Mitsubishi llegó a considerarla su principal mecánica de turismos dentro de aquella familia.
Su importancia procede también de su extraordinaria capacidad de evolución. El código 4G63 identificó motores utilizados en configuraciones y vehículos diferentes durante muchos años; por ello, no todos los 4G63 son DOHC, turbo o idénticos a los empleados en un Lancer Evolution.
La versión deportiva más conocida combina bloque de hierro fundido, cuatro cilindros en línea, culata DOHC de aluminio, cuatro válvulas por cilindro y, en sus aplicaciones de altas prestaciones, turbocompresor e intercooler. Mitsubishi mantuvo esa arquitectura fundamental durante los nueve primeros Lancer Evolution antes de sustituirla por el 4B11 turbo en el Evolution X.
Ficha técnica básica del Mitsubishi 4G63
La ficha siguiente describe principalmente la conocida configuración DOHC turbo utilizada en los Mitsubishi deportivos. El código 4G63 también existió en otras especificaciones, por lo que no debe aplicarse esta tabla de forma universal a cualquier vehículo equipado con esta familia.
| Característica | Mitsubishi 4G63 |
|---|---|
| Familia | Sirius 4G6 |
| Configuración | Cuatro cilindros en línea |
| Combustible | Gasolina |
| Refrigeración | Líquida |
| Cilindrada deportiva habitual | 1.997 cm³ |
| Diámetro | 85 mm |
| Carrera | 88 mm |
| Bloque | Hierro fundido en las versiones deportivas conocidas |
| Culata | Aluminio |
| Distribución deportiva | DOHC, 4 válvulas por cilindro |
| Sobrealimentación | Turbo + intercooler en las variantes de altas prestaciones |
| Distribución variable | MIVEC en la aplicación del Lancer Evolution IX |
| Aplicación Evolution | Evolution I–IX |
Mitsubishi documenta una cilindrada de 1.997 cm³ en los 4G63 DOHC turbo utilizados durante buena parte de su programa de rally, mientras la documentación técnica norteamericana confirma unas cotas de 85 mm de diámetro y 88 mm de carrera para el 4G63 del Evolution.
El origen: la familia Sirius 4G6
La historia del 4G63 comienza con la familia Sirius.
Mitsubishi inició la producción de los motores 4G6 en 1979. El objetivo era disponer de una nueva familia de cuatro cilindros refrigerados por agua que cubriera el espacio entre las familias 4G3 y 4G5, buscando una construcción compacta, ligera y competitiva internacionalmente.
La primera versión mencionada por Mitsubishi fue el 4G62 de 1,8 litros. Poco después, en abril de 1980, apareció el 4G63 de 2,0 litros, que la propia compañía describe como uno de sus motores de referencia para turismos.
Por tanto, el 4G63 llevaba más de una década en desarrollo cuando apareció el primer Lancer Evolution en 1992.
El 4G63 en competición antes del Evolution
La conexión del 4G63 con el automovilismo tampoco comenzó con el Lancer Evolution.
El Lancer EX 2000 Turbo desarrollado para rally bajo reglamento Grupo 4 ya utilizaba un 4G63 con inyección electrónica. Mitsubishi documenta alrededor de 250 PS para el coche preparado para su debut competitivo en 1981.
Aquella etapa demuestra que el desarrollo deportivo del motor comenzó muchos años antes de convertirse en la mecánica emblemática del Evolution.
En 1984 apareció además el 4G63 Sirius DASH, utilizado por Mitsubishi en modelos como el Galant Σ y el Starion. Era otra muestra de cómo la arquitectura Sirius podía adaptarse a soluciones de altas prestaciones muy diferentes.
El Galant VR-4 y el 4G63 DOHC turbo
El gran antecedente directo del Lancer Evolution fue el Mitsubishi Galant VR-4.
Cuando Mitsubishi lanzó el Galant VR-4 a finales de 1987, lo equipó con un 4G63 DOHC turbo de 2,0 litros con intercooler. La especificación japonesa inicial citada por Mitsubishi entregaba 205 PS a 6.000 rpm.
Pero el Galant VR-4 era mucho más que una berlina rápida. Se convirtió en el automóvil con el que Mitsubishi desarrolló conjuntamente el 4G63 turbo y su sistema de tracción integral dentro del reglamento Grupo A.
En competición, el 4G63 del Galant VR-4 ya superaba los 300 CV al inicio de su carrera mundialista según la propia documentación histórica de Mitsubishi.
Ese conjunto técnico sería la base inmediata para el nacimiento del Mitsubishi Lancer Evolution.
El 4G63 llega al Lancer Evolution
En 1992 Mitsubishi necesitaba un automóvil más compacto para continuar su programa de rally.
La solución fue instalar la tecnología desarrollada con el Galant VR-4 en el Lancer. Así nació el Mitsubishi Lancer Evolution I, combinando el 4G63 turbo con tracción integral dentro de una carrocería más pequeña.
A partir de entonces comenzó una evolución continua que duraría nueve Evolution.
El código del motor permaneció, pero eso no significa que el 4G63 fuese idéntico en todos ellos. Mitsubishi modificó progresivamente compresión, distribución, pistones, turbo, intercooler, escape, refrigeración y gestión electrónica. La historia específica de esos cambios dentro de la saga se desarrolla en Motores del Mitsubishi Lancer Evolution.
Evolution I, II y III: primera evolución del 4G63
Los primeros tres Evolution mantuvieron la orientación mecánica básica heredada de la etapa inicial.
En el Mitsubishi Lancer Evolution III, Mitsubishi redujo la contrapresión del escape, aumentó el diámetro de la sección delantera del sistema de escape y elevó la relación de compresión de 8,5:1 a 9,0:1. El resultado fue una potencia oficial japonesa de 270 PS.
También aumentaron las necesidades de refrigeración. El frontal del Evo III recibió mayores aperturas y nuevos conductos destinados a controlar las temperaturas de motor, frenos y transmisión.
El 4G63 ya había pasado de ser simplemente el motor trasladado desde el Galant a convertirse en una mecánica desarrollada específicamente alrededor de las necesidades del Evolution.
Evolution IV: el 4G63 gira 180 grados
Uno de los cambios más importantes llegó con el Mitsubishi Lancer Evolution IV.
El nuevo Lancer utilizaba otra plataforma y Mitsubishi modificó completamente la disposición transversal del tren motriz. La documentación oficial del programa WRC describe una rotación de 180 grados del 4G63, acompañada por un rediseño de los componentes de la transmisión integral.
La mecánica de producción también fue evolucionada mediante un perfil de levas destinado a regímenes superiores, pistones forjados y un turbocompresor twin-scroll. Mitsubishi declaró 280 PS para el Evolution IV japonés.
Esta configuración estableció la base estructural utilizada durante el siguiente tramo de la vida del 4G63 en el Lancer Evolution.
Evolution V y VI: desarrollo alrededor del rally
Los Mitsubishi Lancer Evolution V y Mitsubishi Lancer Evolution VI continuaron evolucionando el mismo bloque mientras Mitsubishi luchaba por los títulos mundiales de rally.
Los cambios afectaron tanto al propio motor como al sistema que permitía mantenerlo dentro de su ventana térmica de funcionamiento: turbo, intercooler, refrigeración de aceite y diseño de las entradas y salidas de aire.
Es importante distinguir las especificaciones de producción de las de competición. El Lancer Evolution VI oficial del WRC seguía utilizando un 4G63 DOHC turbo de 1.997 cm³, pero Mitsubishi documentaba aproximadamente 290 PS y 52 kg-m para el automóvil de rally, cifras que no corresponden directamente a un Evolution VI de calle.
La relación técnica entre ambas ramas era muy estrecha, pero eran configuraciones diferentes.
Evolution VII y VIII: más par y durabilidad
El cambio de plataforma introducido con el Mitsubishi Lancer Evolution VII no eliminó el 4G63.
Mitsubishi continuó desarrollándolo con un turbo revisado, intercooler de mayor capacidad, tapa de balancines de magnesio, árboles de levas huecos y un nuevo sistema de escape. La marca destacó especialmente el aumento del par y la mejora de la respuesta a medio régimen.
El Mitsubishi Lancer Evolution VIII recibió otra evolución. Mitsubishi optimizó la sobrealimentación y empleó pistones de aluminio mejorados y bielas de acero forjado para aumentar la resistencia del conjunto. La especificación japonesa descrita por la marca alcanzaba 40,0 kg-m de par.
El desarrollo mostraba claramente cómo Mitsubishi seguía encontrando margen de mejora en un motor cuya arquitectura básica tenía ya décadas de historia.
Evolution IX: el 4G63 MIVEC
El Mitsubishi Lancer Evolution IX representó la última gran evolución del motor dentro del sedán.
La principal novedad fue MIVEC. Por primera vez dentro de la saga Lancer Evolution, Mitsubishi incorporó su sistema de distribución variable a la admisión del 4G63 turbo.
El objetivo era mejorar el par y la respuesta a lo largo de un rango de revoluciones más amplio. El Evo IX utilizó además un turbocompresor con componentes de titanio y magnesio, mientras el posterior Evolution IX MR recibió otra configuración de turbo orientada a mejorar todavía más la respuesta.
El 4G63 MIVEC también apareció en la versión manual del Mitsubishi Lancer Evolution IX Wagon.
Con el Evo IX terminaba la utilización del 4G63 en la línea principal del Lancer Evolution.
4G63 y 4G63T: ¿son lo mismo?
La denominación 4G63T se utiliza habitualmente para distinguir los 4G63 turbo de las versiones atmosféricas.
El uso no es exclusivamente informal: el propio catálogo estadounidense de recambios de Mitsubishi se refiere, por ejemplo, a los motores 4G63T de las dos primeras generaciones del Eclipse.
Sin embargo, la documentación histórica y deportiva de Mitsubishi suele identificar muchas de estas mecánicas simplemente como 4G63, 4G63 turbo o 4G63 T/C.
El 4G63 en el Mitsubishi Eclipse
El 4G63 tampoco fue exclusivo de los vehículos de rally.
El Mitsubishi Eclipse es otra de sus aplicaciones más importantes. Mitsubishi confirma actualmente que las dos primeras generaciones del Eclipse utilizaron motores 4G63T en sus variantes correspondientes.
El 4G63 en el WRC
El 4G63 tuvo una vida especialmente extensa en competición.
Primero apareció en proyectos como el Lancer EX 2000 Turbo; después pasó al Mitsubishi Galant VR-4 de Grupo A y finalmente se convirtió en el corazón de los Lancer Evolution utilizados durante la etapa de mayor éxito mundialista de Mitsubishi.
Incluso después de que Mitsubishi abandonara progresivamente el concepto Grupo A estrechamente derivado del automóvil de producción, el código continuó apareciendo en sus World Rally Cars.
El Lancer Evolution WRC de 2002 utilizaba un 4G63 DOHC turbo de 1.997 cm³, mientras el posterior Lancer WRC05 todavía empleaba un motor basado en el 4G63.
Estas especificaciones de competición deben mantenerse separadas de las versiones de carretera, ya que turbo, gestión, internos, refrigeración, admisión, escape y reglamentación podían ser totalmente diferentes.
Su historia deportiva se desarrolla en Mitsubishi Lancer Evolution en el WRC.
¿Por qué Mitsubishi mantuvo tanto tiempo el 4G63?
La longevidad del 4G63 dentro de los modelos deportivos se explica por la capacidad de Mitsubishi para evolucionar continuamente una arquitectura ya conocida.
Durante los nueve Lancer Evolution se modificaron elementos fundamentales sin abandonar el concepto base: pistones, bielas, distribución, relación de compresión, turbo, intercooler, escape, refrigeración y electrónica.
El bloque de hierro también proporcionaba una base muy diferente a la del sucesor. Cuando Mitsubishi introdujo el Evolution X, destacó precisamente el cambio desde el bloque de hierro del 4G63 hacia el nuevo bloque de aluminio del 4B11.
Mantener durante tantos años una misma familia permitió además acumular experiencia de competición, producción y desarrollo.
El final del 4G63 en el Lancer Evolution
El Mitsubishi Lancer Evolution X puso fin a la continuidad.
Mitsubishi desarrolló para la décima evolución una plataforma nueva y abandonó el 4G63 en favor del 4B11 turbo de 2,0 litros. El nuevo motor utilizaba bloque de aluminio y representaba una arquitectura diferente, aunque conservaba el concepto general de cuatro cilindros, turbocompresor e intercooler.
El cambio fue especialmente significativo porque los Evolution I–IX habían utilizado el 4G63 durante toda su evolución.
El Evo X no recibió simplemente una versión modernizada del mismo motor: comenzó una nueva etapa mecánica.
Conclusión
El motor Mitsubishi 4G63 no nació con el Lancer Evolution. Surgió dentro de la familia Sirius 4G6 a comienzos de los años ochenta y fue evolucionando durante años antes de convertirse en una de las mecánicas deportivas más representativas de Mitsubishi.
El Lancer EX mostró pronto su potencial en competición; el Mitsubishi Galant VR-4 consolidó la combinación del 4G63 DOHC turbo con tracción integral; y los Mitsubishi Lancer Evolution I–IX llevaron esa arquitectura a su etapa más conocida.
Durante ese recorrido Mitsubishi cambió orientación, compresión, componentes internos, turbo, refrigeración, gestión y distribución hasta llegar al 4G63 MIVEC del Mitsubishi Lancer Evolution IX.
Su utilización en modelos tan diferentes como Galant, Eclipse y Lancer Evolution confirma que el 4G63 debe tratarse como un motor Mitsubishi con identidad propia, y no simplemente como “el motor del Evo”.
Contenidos relacionados
- Motores Mitsubishi
- Mitsubishi Lancer Evolution
- Motores del Mitsubishi Lancer Evolution
- Historia del Mitsubishi Lancer Evolution
- Mitsubishi Galant VR-4
- Mitsubishi Lancer Evolution I
- Mitsubishi Lancer Evolution III
- Mitsubishi Lancer Evolution IV
- Mitsubishi Lancer Evolution VI
- Mitsubishi Lancer Evolution VIII
- Mitsubishi Lancer Evolution IX
- Mitsubishi Lancer Evolution IX Wagon
- Mitsubishi Lancer Evolution en el WRC

